jueves, 2 de agosto de 2012

El "club" no puede conmigo



-Hola, mi nombre es Dorimar y odio los “clubs”.

-¡Hola Dorimar!

-Bien Dorimar. Dinos, ¿por qué odias los “clubs”?

-Verá… ¡Los “clubs” son una porquería!

Hay fenómenos de la vida que jamás entenderé. Como el porqué las mujeres insisten en que se ven sensuales al poner “los labios de pato” (Duckface), cuando de tomarse una foto se trata por ejemplo. Pero eso lo dejo para una próxima entrada. He decidido unirme a este grupo de apoyo (imaginario si no lo han notado) para tomar valor y dar “mi cuarto a espadas”. Desviándome un tanto del tema, debo comentarles que esta es una frase nueva que apenas aprendí. Es el equivalente correcto a la de idiomática del inglés “My Two Cents” (como la sección de Kent Brockman en los Simpsons). ¿No es eso genial? Sí, ¡estoy muy emocionada por mi descubrimiento! ¡Siempre se aprende algo nuevo! Regresando a la idea de la columna de hoy, este asunto de los “clubs” y el monumental odio que les tengo se suma a uno de esos fenómenos de la vida que mencionaba antes.

Sin que me quede nada por dentro, pienso que esta idea de ir a un sitio de “moda” y pagar una entrada ridícula para embriagarnos, escuchar mala música y publicarlo en Facebook  es una idea infundada de una presunta diversión inexistente. Porque a la larga creo que a nadie le gusta, solo pretenden hacerlo porque así no serán los “aguafiestas-tristes-solitarios” que tanta publicidad tóxica da a entender. Puedo contar con los dedos de una mano (y me sobran) las veces que he frecuentado esta clase de sitios. Me preguntan y sigo sin saber explicar que le ven de divertido. Sea viernes, o más real jueves, por cierto otro punto que no comprendo, porqué querría ir a un “club” (pub, bar de mala muerte, chinchorro también aplican) ¡¿un jueves?! ¿Acaso no son humanos? ¿Tienen una clase de conjuro que les hace ser invencibles y no sentir cansancio a la mañana siguiente? ¿La potencia del Redbull  es infinita? Desconozco como lo hacen, pero hasta donde tengo entendido, los mortales tenemos obligaciones al otro día que son mucho menos pesadas de realizar si estamos libres de resaca, y por lo menos con seis horas de buen dormir.

La gente se transforma (y no en un sentido bonito) una vez pisan el “club”. ¿Qué exagero? Adelante el siguiente escenario.

El primer desafío lucir lo suficientemente “cool”. Buscas la ropa más Snooki  que tengas para que el gorila de seguridad se apiade de ti y te cole en la kilométrica fila, si eres de la plebe y no cuentas con un pase VIP. Al entrar observas como Flo Rida posee los cuerpos de la mayoría al son de “The club can’t even handle me right now…”  tirando “movimientos de baile” más semejantes a un ataque epiléptico. Al parecer la “música” también posee las neuronas y antes de que puedas darte cuenta todos comienzan a sonarte igual a Pitbull  “ya tú sabe’”.  Quieres salir corriendo y es cuando el asunto se torna en una película a lo “Misión imposible”. ¡No hay espacio para bailar menos para una salida de escape! Mientras el resto se frotan los cuerpos, unos con los otros sin nada que envidiarle a lagartijas en plena fase de apareamiento, tú tienes que preocuparte de evadir pisar a alguien y ser pisado.

¿Y qué me dices cuando entra la sed infernal? ¡La barra se ve tan lejos! Pero el calor insoportable te hará por momentos confundirte de lugar, imaginando que andas en un sauna. ¡Tienes mucha sed! Uno de los instantes más truculentos de la “velada”. Cómo hacer que el barman te de lo quieres sin quedarte muda/o en el intento. Porque simplemente en un “club” gritar es la única forma de ser escuchados. Ahí nadie, enfatizo, nadie habla. Luego de unos quince minutos batallando por esa bebida “exótica de color no identificado” alcanzas al fin tenerla en tus manos y al dar el codiciado primer sorbo notas que pagaste doce dólares para recibir la equivocada, sin embargo la tragas como si tu vida dependiera de ello porque no aguantas la sed ni el suplicio de volver a pedirle otra.

Vuelves a la pista, aunque no tienes ni &^%* idea de donde está dicha pista porque hay gente aglutinada como sardinas en lata en cada milímetro. Pides permiso para atravesar a una pareja en pleno dry humping  pensando: “¡Santo cielo consíganse un &^%* cuarto! Evitas con gran habilidad la labia monga  de los desesperados por “contacto físico” y finalmente logras ver un rostro familiar mas… ¡viene el horror! Ya está sobre la mesa ejecutando su versión de “Magic Mike” ante turistas intoxicados que solo piensan en “vivir la vida loca” mientras corean “Mesa, mesa que más aplauda, le mando, le mando, le mando la niña”.  Solo queda cuestionarte, ¿qué rayos hago aquí?  El aire es húmedo y tu pelo ya está vuelto un afro por el frizz, sudas como cerdo. ¿Qué te refresca? El embarre de Bacardí  que te cae sobre el hombro del vaso de otra persona que ni por aludida se da.

Suspiras mientras el dj toca por milésima vez algún hit de Skrillex  y tus pies demandan descanso porque no pueden más. Al llegar a casa caes rendido/a y prometes no volverlo a hacer jamás o por lo menos hasta que una de tus amistades te arrastre a ello.

*Cualquier similitud con la realidad pura casualidad.

Por eso odio los “clubs”.



Nos leemos en un tris,
Dori dori

8 comentarios:

Sthep Stronger Y LizzieG dijo...

Creo que puedo entenderte. Soy muy jóven pero... Esos lugares no son buenos.

Besos.
Sthep Stronger. (Porque ahora mi firma es Sthep Stronger Y LizzieG. Para más explicaciones, date una vuelta por mi Blog :/ )

Dori Dori dijo...

Eres una chica muy sensata, saludos!!!

Anónimo dijo...

Jajaja, me reí mucho y me vinieron algunas escenas a la mente. Creo que las personas no deberían frecuentar lugares que no son de su agrado, porque incluso hay quienes lo hacen para intentar ser ''cool'', aceptados en algún ''círculo social'' o porque entienden que es lo que dicta la normativa social.

Sin embargo, soy de los que piensan: ''No es en dónde estés, sino con quién/quiénes estés''. Por lo que, no tengo ningún problema en frecuentar estos lugares si estoy con personas que adoro compartir. Claro, aunque reconozco no ser muy fanático de estos sitios pero he lidiado con ello, e incluso no me queda más remedio que reírme de lo que sucede a mi alrededor, jaja; un excelente lugar para estudiar el comportamiento irracional del ser humano.

Me gustó tu entrada, sigue así.

-Javi

Ady Cantero dijo...

Algo más que tenemos en común. Jajajajajajajaja.

Dori Dori dijo...

Gracias Javi por tan buen comentario, comparto parte de tu pensar peron la verdad aunque tenga excelente compañía a veces no es suficiente para pasar el trago amargo jajaja, gracias por leerme! Saludos!

Ady! Me alegro saberlo! Me hace sentir mucho mejor jajaja :D

LaEmperatriz dijo...

Ains, qué me vas a contar!! Yo tampoco soy de clubs, no me gustan y nunca me han gustado. Mi novio piensa como yo (además que él no bebe alcohol).
La semana pasada estuvimos de vacaciones en Ibiza, una islita española muy preciosa y fiestera. Nos regalaron una entrada a una discoteca/club muy famosa (y costosa, unos 60€) y decidimos ir porque era gratis! Nos quedamos todo el rato sentados mirando cómo la gente bailaba XD La música era la típica "chunta-chunta" sin letra; no me escuchaba ni los pensamientos; y encima la copa costaba 15€!!! Es un robo. Total, estuvimos una hora allí pasmados y nos fuimos :)
Por lo tanto yo también odio los clubs.

Un saludo,
~El Club de las Sebaduras~
~El Imperio de las Bellotas~

laura martinez muñiz dijo...

hola me ha gustado mucho tu blog¡

me he creado un blog literario por si os apetece entar:
http://sumergida-entre-paginas.blgspot.com.es/

Dori Dori dijo...

LaEmperatriz!!! Qué gusto tenerte devuelta! Conozco de Ibiza por "21 días" vi a toda ese gente fiestera y me entró el pánico, aunque por lo demás se nota que es una isla preciosa!!! Así mismo me pasa aquí puedo estar en esos lugares como máximo dos (largas!) horas y ya! Un beso!

PS. Por cierto que puesto en mi facebook el enlace de tu blog que hablas sobre el artículo que hice referente a la revolución de las mujeres y tu opinión sobre afeitarte las piernas, me morí de la risa!!!

-Laura, me alegra saludarte! Gracias por leerme y con gusto me pasó por tu blog! :)

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